En una columna anterior te presenté a el mundo de los fondos cotizados en bolsa o ETF. Son baratos y transparentes, lo que los hace ideales para inversores jóvenes que desean comenzar a acumular sus ahorros.

Espero que ahora comprendas cómo funcionan los ETF; cómo están estructurados; y cómo ofrecen a los inversores miles de formas de apostar por países, industrias, productos e incluso consumidores como tú.

Ahora que estás equipado con ese conocimiento, aquí está la parte divertida: comprar tu primer ETF. Una vez que lo hagas, te garantizo que querrás comprar más fondos a medida que descubras el increíble mundo de invertir.

No hay nada más gratificante que ver crecer tu dinero gracias al mercado de valores.

Pero recuerda: invertir no es para los débiles de corazón. Es arriesgado. Pero si prestas atención, estas atento a las señales de problemas y mantienes tu ingenio, evitarás el peligro.

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Paso 1: ¿Cuáles son tus objetivos de inversión?

Pregúntate esto: ¿qué quiero en un ETF? Naturalmente, ganar dinero y minimizar el riesgo debe ser tu primer objetivo. Si eso es lo tuyo, compra un ETF que te dará una amplia exposición a las empresas con mejor desempeño.

Pero algunos inversores jóvenes pueden querer considerar otros factores:

¿Quiero un ETF que pueda invertir en empresas que puedan entrar en conflicto con mis valores (por ejemplo, fabricantes de armas o cigarrillos)? ¿Quiero invertir en empresas que maltratan a sus trabajadores, al medio ambiente o incluso a sus clientes? Afortunadamente, puede encontrar ETF que eviten este tipo de empresas.

Paso 2: Haz tu tarea

La investigación es clave. El internet está lleno de sitios web dedicados a la inversión, lo que puede resultar abrumador. Mantenlo sencillo.

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Una vez que te hayas decidido por algunos contendientes, observa la proporción de gastos anuales que cobra cada ETF.

Y no olvides las comisiones que cobran los corredores por comprar un ETF. La mayoría de las comisiones promedian alrededor de $ 5. Ese puede ser un precio pequeño, pero esos cargos pueden sumarse si realizas muchas compras y ventas en una cuenta sujeta a impuestos.

Dicho esto, muchas corredurías renunciarán a las comisiones si compras sus ETF patentados o los de sus socios comerciales. Puede parecer un buen trato, pero hay más de lo que parece (o escucha). En pocas palabras, no hay almuerzos gratis.

Por qué sin comisiones es una especie de mentira

Si sigues la ruta de sin comisiones, terminarás encontrando algunas restricciones importantes. La selección de ETF es muy limitada y normalmente no es la mejor (ten en cuenta que hay miles de ETF para elegir). Además, se te aplicará una gran multa si vendes dentro de los 30 días posteriores a la compra.

No puedo enfatizar esto lo suficiente, es un cebo y interruptor clásico. O paga por adelantado o paga en el back-end.

Aunque no estás pagando una comisión, el ETF te cobrará un índice de gastos más alto, que luego te cobrarán cada año que mantengas el ETF. En el transcurso de varios años, podrías terminar pagando miles de dólares en gastos anuales. Compara eso con una insignificante comisión única desde el principio.

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Paso 3: ¡Hora de comprar!

Así que has investigado y buscado el consejo de familiares y amigos.

“Has encontrado un ETF que se adapta a tus objetivos de inversión. ¿Qué sigue?"

Digamos que tienes $ 500 para invertir. Es fácil. Si te conectas al Internet, encontrarás aproximadamente una docena de agentes de descuento con los que puedes abrir una cuenta.

Personalmente, utilizo Fidelity para invertir tanto en mi cuenta imponible como en mis tres cuentas de jubilación, dos de las cuales ofrecen un menú selecto de ETF con comisiones. Una vez que elijas un corredor, deberás vincular tu cuenta corriente o cuentas de ahorros .

Pero antes de continuar, solo un recordatorio rápido: la mayoría de los ETF rastrean un índice, el más popular es el índice Standard & Poor's 500, o S&P 500.

Mi ETF favorito es el iShares Core S&P Total US Stock Market (ITOT). Tiene una proporción de gastos súper baja del 0.03 por ciento (eso es 30 centavos al año sobre $ 1,000) y rastrea en general a las principales 1,500 empresas de EE. UU.

Conclusión sobre la compra de ETF

No hay duda de que los ETF están surgiendo como el Billy Badass de la inversión. No se puede superar su simplicidad de bajo costo. Pero los ETF, obviamente, no son el único jugador en la ciudad. En mi próxima columna, conocerás al tío loco de la ETF, ¡el fondo mutuo!